La
existencia de yacimientos del
paleolítico inferior testimonian la
presencia del hombre por estos pagos desde hace
más de 100.000 años. La vía 27 de los romanos
pasaba por Mucientes y de aquel tiempo son los
restos de una villa ocupada en las épocas alto y
bajoimperial.

El
18 de septiembre de
1114 los Condes D. Pedro y Dña. Elvira
firman carta de donación de una capilla y tres
solares de Mucientes a la Santa Iglesia de Santa
María la Mayor de Valladolid. (D.XVIII, p.
95-98, T.I). En la carta figura la villa con el
nombre de Muz-nentis, como villa del alfoz de
Simancas, donada por
Doña Urraca a su fiel ayo D.
Pedro Ansúrez. El documento hace mención a
la donación del Monasterio de Santa María (que
es la actual Ermita de Ntra. Señora de la Vega).
Pasaría
después el señorío de la villa a la casa de los
Castro. Cuyos varones casaron con sus hijas
y nietas del Conde Ansúrez. Afirma el Becerro de
las Behetrías que “este es lugar de la reina”, y
forma parte de la merindad de Campos. Mucientes
pertenece en el año
1203 al señorío de don Alvar Pérez de
Castro, y más tarde al de D.
Pedro Fernández de Castro, Mayordomo Real de
Fernando II de León.
El
3 de julio del año
1204, aparece Muznientes como uno de los
límites a la villa de Pedrosilla (villa que dona
el rey
Alfonso VII a su repostero Fernando
Sánchez). Se cita en otro documento una
alberguería ubicada entre Villalba de los
Alcores y Mucientes, por el cual Dña. Sancha,
hija de
Alfonso VIII, da a poblar y trabajar dicha
alberguería a Juan Bermúdez.
Fernán Ruiz de Castro, el cual recibió del
monarca, pese a su tierna edad que le impedía
servirle en la guerra, justificación básica de
las posesiones y prestaciones nobiliarias, de
los cuantiosos bienes materiales de su
predecesor, continuando como Señor de, entre
otras comarcas, la extensa zona de la
Castilla baja del Duero, los pueblos de
Cigales, Mucientes,
Íscar,
Cuéllar y otros lugares…”. El mismo
manuscrito copia el epitafio colocado en la
iglesia de
Burgos, al lado del evangelio, en el que se
consignan las donaciones hechas a la primitiva
fundación “en esta casa de San Felices, orden de
Calatrava, yacen los cuerpos de los
excelentísimos… y por los excelentísimos D.
Fernán Ruiz de Castro y Dña. Leonor
Gutiérrez, su mujer, que dieron a este
monasterio real las sus villas de Zigales y
Muzientes”. Es de suponer que por el 1er.
matrimonio de Leonor con el Infante D. Felipe,
la cesión se realizaría en tiempos de
Alfonso X.
El
15 de diciembre de
1255 el Concejo otorga Carta, en unión de su
Señor, el infante D. Alfonso de Molina,
deslindando su término del de
Pedrosilla, a fin de gozar de la licencia de
apacentar sus ganados en tal lugar, que en
precario les había concedido el infante D.
Sancho, abad de
Valladolid.
En el año
1377,
Enrique II de Castilla, demarca los términos
municipales entre Mucientes y Valladolid.
Foto
de Isidoro Benavente Merinoaño 1930, vista del castillo desde el lado sureste
El
castillo-palacio sirve de prisión en tiempos de
Juan II a D. Diego de Sarmiento, adelantado
de
Galicia, así como un enfrentamiento armada
con el rey de
Navarra y el infante D. Enrique.
En
1410 se realiza una escritura de permuta y
trueque entre la Priora y Religiosas del
Convento de San Felices, del obispado de Burgos,
y García Fernández Sarmiento, Adelantado Mayor
del
Reino de Galicia, por el cual este último
accede y toma posesión del lugar de Mucientes,
con su jurisdicción civil y criminal, sus
derechos y heredades, ventas, martinazgos,
oficios, casa fuerte, pardos, pastos, y todo
aquello que había pertenecido al referido
Monasterio. En el
siglo XVI Mucientes está bajo dominio real y
bajo el control señorial del Conde de Rivadavia.
Entre los días 7 y 8 de julio de
1506, e reúnen en la fortaleza las llamadas
“Cortes de Mucientes”, donde
Felipe I intentará, sin éxito, conseguir la
inhabilitación de la reina Juana.

Foto: Juan Antonio García Cuevas
En el año
1552 se establece un pleito entre el concejo
de la villa y el Conde de Rivadavia, en el que
se presentan los títulos de cesión y permuta. En
1585, siendo propiedad de los Condes de
Rivadavia, corresponde Mucientes a la tierra de
Villafrechós, en la
provincia de Valladolid, dependiendo en lo
eclesiástico del arziprestazgo de Simancas,
diócesis de
Palencia. A finales del
siglo XVIII, era villa de señorío, con
alcalde ordinario y correspondencia del partido
de Simancas.
En
1893 se cita de nuevo a un Conde de
Rivadavia como dueño del castillo, un terreno
denominado “la dehesa”, y otras propiedades.